Yo x Lisboa

Por LuisViajeroPR

Ya llevaba tiempo con ganas de visitar a Lisboa… y por fin decido a hacerlo.


Estuve en la capital de Portugal en enero de 2026, durante 7 días, en un viaje esperado. Desde que vi un reportaje de la ciudad en televisión, algo en mí dijo: “Tengo que ir”. Y puedo decirlo sin dudas: Lisboa superó todas mis expectativas.

Fueron siete días intensos, entre frío y algo de lluvia, pero llenos de experiencias. Cada mañana comenzaba temprano, después del desayuno en el hotel donde me hospedé, ubicado en pleno barrio de Chiado, a pocos pasos de la Praça do Comércio. Desde allí salía a caminar la ciudad… y regresaba por la tarde para continuar trabajando.

Sí, fue un viaje de descanso, trabajo y exploración, todo en uno. Lisboa es una ciudad que se camina. Muuuuucho.

Subí y bajé innumerables cuestas, porque si algo tiene Lisboa, además de miradores con vistas impresionantes, son pendientes que te ponen a prueba. Gracias al mapa y a mis ganas de perderme, pude recorrer gran parte de la ciudad en pocos días: Alfama, Chiado, Madragoa, Barrio Alto, Praça do Comércio y el Parque de las Naciones, entre muchos otros rincones.

No podía faltar el famoso Tranvía 28, una experiencia en sí misma. Lo tomé para recorrer algunas de las zonas más visitadas por turistas y llegar hasta Belém, una de las áreas más emblemáticas de Lisboa.


Y fue en ese recorrido donde confirmé algo inesperado: me encanta el portugués como idioma. Tiene una musicalidad dulce, envolvente… basta con que alguien te diga “Olá, como estás?” para que el corazón se derrita un poco. Y ni hablar de la música portuguesa: suave, nostálgica y hermosa.

La comida: otro gran amor

Hablar de Lisboa sin mencionar su gastronomía sería imperdonable.
Probé platos tradicionales deliciosos, pero hay uno que se robó toda mi atención: el pastel de nata. Caliente, crujiente por fuera, cremoso por dentro… simplemente perfecto. Puedo decir sin exagerar que probé varios “para comparar”, y cada uno tenía su encanto.

Otro punto alto del viaje fue el Time Out Market: 10/10 sin discusión.

Un lugar ideal para probar lo mejor de la cocina portuguesa (y de otros rincones del mundo) en un solo espacio, con ambiente vibrante, buena música y opciones para todos los gustos. Si visitas Lisboa, este lugar es obligatorio.

Lisboa fue más que un destino; fue una experiencia y una gran enseñanza.
He viajado solo muchas veces, pero este fue uno de esos viajes que se quedan contigo. Fue placer, libertad y conexión personal. Tuve tiempo para estar conmigo mismo, para perderme sin rumbo, ir donde quería cuando quería, fotografiar, grabar videos, conversar con desconocidos y simplemente vivir.

Viajar solo no es soledad.
Para mí, en Lisboa, fue LIBERADOR.