¿Quieres saber cómo terminé estudiando en Brasil?
El proceso comenzó con dudas… y consejos clave
Poco a poco, durante el proceso de orientación, comenzaron a darme consejos que marcaron la diferencia. Me hablaron sobre becas internacionales dirigidas a estudiantes con alto rendimiento académico. Fue ahí cuando entendí que el intercambio no dependía solo de dinero, sino de preparación y compromiso.
Apliqué a varias becas, entre ellas la Beca Gilman y la Beca Iberoamericana, que se convirtieron en el verdadero impulso para hacerlo realidad. Gracias a ellas pude cubrir:
• Alojamiento • Transportación • Alimentación • Gastos personales • Costos académicos
Ese respaldo fue lo que hizo posible decir: sí, voy a Brasil.
Mientras todo avanzaba, las piezas comenzaron a acomodarse solas. Tramité mi pasaporte, fui aprobado en ambas becas y envié documentos desde Puerto Rico a Brasil. En menos de dos meses recibí la aceptación oficial.
Al mismo tiempo, envié mi pasaporte al consulado en Miami para tramitar la visa de estudiante, un proceso distinto al de turismo y que toma más tiempo.
Llegar a Brasil y empezar desde cero
Al llegar a Porto Alegre, todo era diferente a Puerto Rico: el idioma, las calles, la comida, la cultura. Ese primer día me recibieron con una pancarta que decía:
“Bem-vindos ao Brasil Luis”… Nunca lo voy a olvidar.
Curiosamente, ese mismo año tres estudiantes brasileñas estaban de intercambio en la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico Recinto de Ponce, y los padres de una de ellas fueron quienes me recibieron en el aeropuerto y me llevaron tanto a la universidad como al apartamento. Desde el primer momento, sentí apoyo.
Ese día comenzó oficialmente la aventura de estar solo en un país que no conocía del todo.
Vida universitaria, amistades y mundo nuevo
El primer día de clases fui a la oficina de intercambio. Nos recibieron con comida típica, música y una bienvenida junto a todos los estudiantes internacionales de ese año. Rápidamente hice amistades. Con el tiempo, esas amistades se volvieron familia.
Compartí experiencias con personas de:
Colombia, México, Chile, Grecia, Italia, Francia, Cuba, Panamá, Venezuela, España, Japón, Alemania… entre muchos otros. Estudiábamos juntos, salíamos a conocer la ciudad, celebrábamos fechas importantes y vivíamos el día a día como estudiantes en otro país.
Explorar Brasil más allá de la universidad
En mis días libres aproveché para conocer otras ciudades del país:
• Curitiba
• Florianópolis
• Gramado
• Caxias do Sul
• Foz do Iguazú
• Río de Janeiro
• São Paulo
Cada ciudad me enseñó algo distinto. Cada viaje sumó una experiencia más.